Columnas

Presencia: Una conversación con Maria Chavez

La obra de Chavez un frente ante la corrupción interna de los dictámenes de la presentación tanto de un trabajo sonoro y artístico. Una divergencia de cómo se hace una artista, en donde yace el valor de la obra y cómo vemos el proceso creativo.

Maria Chavez vive la compleja situación de presentarse como una artista sonora en un mundo que, a pesar de todo, no entiende a la música y al audio como un arte. Pero también forma parte de la búsqueda activa y progresiva (y a veces aparentemente imposible) de alejarse de cualquier estructura, dictamen o hábito social dentro del mundo del arte. A todo esto y ha razón de adentrarnos en las circunstancias y modus operandi de una figura contemporánea y osada, hablamos con ella acerca de su porvenir y sobre su idiosincrasia ante el difuso, complejo y desaparecido contenido del universo del arte sonoro.

Hoy, más que nunca, hay instituciones y medios dedicados a la ingeniería, arte e innovación digital como lo son Mutek, Fact y RBMA, entre otros. Sin embargo, el espacio donde existe el artista sonoro aún es difícil de definir dada una audiencia musical confundida ante la obscena oferta y demanda de la industria. A esto contribuyen las instituciones artísticas responsables que tampoco parecen entender en dónde quedan estos trabajos.

La obra de Chavez es hoy un frente ante la corrupción interna de los dictámenes de la presentación tanto de un trabajo sonoro, como de uno artístico. Es decir, una divergencia de cómo se hace la carrera de un artista, del lugar en donde yace el valor de la obra y cómo vemos el proceso creativo de la misma.

Su carrera inicia dentro de un trasfondo musical y artístico rico pero no tradicionalmente “educado”. Desde los 16 años, fue parte de la escena de la música electrónica en Houston. La joven, inicialmente involucrada con el french house y detroit techno, levantaba sospechas aún mientras sus intereses eran claros. ¿Qué hace una mujer hispana tocando esto? Pregunta sin sentido de una escena preocupada por su identidad y no por su trabajo.

A causa o a pesar de esto, la joven DJ rápidamente expandería sus intereses; y mientras que su escena se desentendía de ella, ella también se desentendía de ellos. Chavez empezaría a indagar en el empirismo y las posibilidades del experimental. Los sets se cambiarían por noches donde la mezcla era únicamente el final de los vinilos, por ahí donde está la etiqueta. Poco a poco, estos experimentos serían notados y, después, castigados con su expulsión del circuito de la electrónica en Houston.

“I had an affinity towards all of this early minimal things from the 2000’s. I was hearing all of these guys, even King Britt, around that time in the late nineties started to get really experimental with his electronic compositions. And then of course Autechre. Once they came out I was just like, oh I can do whatever I want, it doesn’t have to be within these parameters of what these boys keep pushing me into.”

Chavez, malabareando estudios de historia del arte y una creciente carrera de DJ, tendría que tomar cartas sobre el asunto de su futuro. Dejando sus estudios y enfocándose en un título técnico en ingeniería de audio que le permitiría ahondar en su carrera, comenzó a definir su trayectoria. A la par, viviría de nuevo las dificultades de ser una mujer en una ya de por sí complicada industria.

A pesar de todo, el camino probaría ser definitivo debido a la cualidad de esta disciplina: primero, dar un conocimiento, a veces profundamente desapercibido por los músicos y artistas. sobre las propiedades físicas del audio y su tratamiento; y segundo, un encuentro con músicos de otro modelo.

Diverse Works, una galería en Houston con un historial de propuesta de arte justa en su variedad y representación plenamente a cargo del artista, trajo una interpretación de free jazz por parte de Joe Mcphee y Dominic Duval. El encuentro con esta música daría una nota más a Chávez sobre las posibilidades sonoras y los espacios de su exigencia. Coincidente con la internship que necesitaba para sus estudios, empezó a trabajar como ingenieria de audio bajo la condición de que tomara una clase de improvisación. A Chavez, quien aclaraba no ser una músico, le fue sugerido improvisar con sus tornamesas.

Este singular momento es reflexivo de un estrechar de manos que ha tenido un largo linaje desde mucho antes que el jazz, a través del clásico tardío y llegando hasta toda la electrónica experimental contemporánea. Las posibilidades de la manipulación del sonido y la mentalidad de la vanguardia dan para muchos, a través de su unión, ese acercamiento al sonido como una herramienta independiente de su organización, que puede ser aproximado o lejano a la musicalidad y simplemente enfocado a su capacidad de presencia. Este es un principio básico que resulta tangible al convertirlo en un alegoría a través de la constante aparición de la palabra “escultura” dentro de diferentes trabajos, en diferentes medios y presentaciones dentro de la carrera de Chavez.

“I think physically, the layering of the vinyl forms a sculpture. I do believe I’m using the term wrong because I didn’t go to art school, so technically in art school terms, there are many critics who would disagree with my statements, but vibration does have a presence and it does exist even though it disappears. I wish there was a different term I could use. I say this on my book (OF TECHNIQUE: Chance Procedures on Turntable); interviewed by this other sound artist named Daniel Neumann, I make the statement, that I wish I didn’t have to use “fine art” terms to describe my work”.

A pesar de la frustración por no tener un lenguaje puro, nos queda claro que el concepto manejado por Chavez es reminiscente, de nuevo, a la cualidad de presencia.

En este mismo sentido, este lenguaje revela fundamentalmente el problema central del trabajo de Chavez. Ni al describir su obra es fácil esquivar los dictámenes del lenguaje artístico y musical. ¿Qué pasa entonces con el artista que busca dar a entender un tipo de obra poco entendido y que por lo tanto es calificado por la industria, cuando la industria es responsable de adoptar una obra cuyo argumento es el de desentender el poco pero erróneo entendimiento que está lastimando a la misma obra y su manera de existir?

Esto no aparece por la necesidad de postular una idea radical, sino de postular este arte fuera del esquema restrictivo de arte sonoro, como un PA y un concierto.

m_e2.jpg

[…] Contemporary art market treats sound art only as emitted sound from speakers or individuals, it’s still a performance based practice. That is wrong and it’s dangerous ‘cause it’s only going to hinder the sound art community if art galleries and museums only present sound art installations that exclusively deal with speakers and emitted sound from point A to point B. So, for the past few years, my whole focus has been to create silent sound art installations to work against that and make the statement that sound art is more than emitted sound. It’s conceptual practice and should be seen as such, not be pushed into the parameters of music and performance.”

Es decir, este arte tiene capacidades mucho más exigentes del mercado artístico para su postulación. Es un arte en toda necesidad de entenderse en el mismo plano con el trabajo conceptual y más allá. Cuando tenemos referentes como La Monte Young, Charlemagne Palestine y John Cage entre muchos otros que vieron música y arte no sólo en la misma capacidad, pero lejanos de estar limitados únicamente a su función sonora e interpretativa, es claro que esta pelea lleva ya años existiendo y cayendo en oídos sordos.

Es por estas razones que la tesis en el pensamiento de Chavez, que puede parecer enajenante, se vuelve más que clara: es necesaria. En un espacio donde estos trabajos aún son incomprensibles para el mercado y las mismas casas de sonido no saben cómo trabajar con su propia materia, ¿qué tipo de arte es el capaz de empezar a transformar estas incongruencias dentro de la industria artística?

En medio de las muchas propuestas, una de las primeras que se necesita abordar es el tratar con la figura del artista. Esta es una labor que Chavez lleva a cabo en su día a día al trabajar en gran parte como docente. Mientras le enseña a sus alumnos acerca de las diferentes técnicas de turntablism, les pregunta justamente cuáles son sus razones por las cuales buscan ser artistas. ¿Es acaso la fantasía del artista correspondiente al culto de la personalidad que perseguimos? ¿Qué necesitamos para lograrlo? ¿Educación, una galería, una estructura? ¿Entonces, qué camino seguimos? ¿Sobre qué es tu arte?

Sobre estos cuestionamientos y referente a los músicos y artistas sonoros, ¿la única manera que su trabajo tiene para existir es en un documento como lo es el álbum?

I still don’t have a gallery and I’ve had four to five solo exhibitions already. I still don’t have an art gallery that supports my work. That’s fine, I don’t need that structure. That same happens with the music industry: I haven’t released an album since 2004, my entire career is based on a myth, there’s absolutely nothing you could find to purchase.

Y encima de todo, para ahondar en el “Sobre qué es tu arte”. ¿No hay un problema o confusión con los artistas contemporáneos en cuanto a identidades y expresiones? Para Chavez, uno de los problemas más graves es este; uno que ve de cerca y en específico como una mujer hispana. Hoy en día hay diversidad en el mercado artístico, pero esta sólo se atiende como una atribución del sujeto.

We need more artists within certain demographics that are not pigeonholed and expected to just make art about their identity or politics because it’s trendy. Part of changing the face of the art world is the constant participations of new and well-known artists within those demographics, but not necessarily dealing with political things, just the fact that they can have a say in the contemporary art discourse, period.

Este es un problema que en conjunto quizá tenga su esencia en, de nuevo, el culto de la personalidad en la fantasía del artista. Es decir, es claro que el arte en fundamento expresa desde el individuo, pero parece más que nunca que hoy el artista es el que existe no el arte. El arte ahora es la identidad y el ego de su creador más que la obra como existe en el mundo. “¿Sobre qué es mi arte? Sobre mí”. Cuando en fundamento el arte supone ser más que uno.

Sobre este tema, Chavez nos dice algo interesante en su proceso creativo.

I prefer to walk into a space when I’m presenting a new piece, and see what the space wants me to make. I don’t wanna go with a preconceived idea, or if it is, there needs be some kind of risk involved in implementing it.

Este método no es uno único, pero ahondando en el tema con la artista, nos recalca que su búsqueda no es el trabajo mismo, ni la perfección del mismo. No es sobre su identidad ni busca existir en un decálogo. El trabajo de Chavez existe para evolucionar y únicamente encuentra su valor cuando tiene presencia en el mundo real y es capaz de mutar e interactuar con el exterior. Agrega también que el trabajo que existe en proceso a veces necesita alejarse solo de la planeación, conceptualización y estrategia del artista, no estar regida por esto sino dejarse transformar por el mundo, en donde en una finalidad existirá.

This kind of work is going to cross over into the mainstream. Who knows when it’s going to be, but it will. […] Once it’s out in the world it’s not my choice anymore […] I don’t really see the work anymore as good or bad, I don’t really believe in good or bad anymore. All I believe in is process. I see my work and my career as an endless staircase. I don’t have particular goals, I’m not particularly  stuck on the idea of being famous or iconic or whatever, all I care about is that the work can continue to evolve.

m_e1.jpg

Aquí es donde vale la pena entender a Chavez como una artista con un método sobre todo mental de trabajar. Este está desglosado a detalle en gran parte de su libro, pero también es necesario contextualizarlo con su porvenir.

I make the introduction as an artist because I don’t practice my turntablism. As a musician you have an instrument that you practice and you hone. A muscle choreography with your hands [this] to make songs or to make compositions that are dealing with a musical structure. I’m aware of what those structures are because I sort of straddle the two, but I see myself just as an artist in general.

Uno de los temas centrales de la técnica de Chavez revuelve alrededor del uso de la oportunidad. Este es cercano a la concepción de algunas de vanguardia, como la música aleatoria popularizada por compositores como Pierre Boulez. La artista aprovecha la oportunidad como un diálogo con el momento presente, permitiendo al momento, al mundo real, manifestarse ante la idea del artista. El ejemplo empírico, sus vinilos que siendo dejados a la intemperie por tiempos prolongados consiguen una serie de abolladuras y rascaduras que cuando son de nuevo reproducidas traen a la mesa inesperados y nuevos sonidos, como el lenguaje escondido del paso del tiempo.

Este tipo de ejercicio, con tal de conseguir la oportunidad como un concepto con presencia y esencial de la obra de Chavez, termina por darnos una clara idea de qué es lo que valora ella como máxima calidad expresiva. Este es el lenguaje no intrusivo que sí permite a la obra sobrepasar su identidad.

Todo lo que rodea a la artista hoy es, en la gran escala, una pelea contra corriente, pero que aun al ser moleculizada ataca estos problemas de manera sumamente propia a su disciplina y estratégica con respecto a su universo. No sólo los esfuerzos están siendo representados de manera efectiva en su trabajo artístico -que puede ser de gran información para cualquier aspirante artista-, pero también su constante aparición como docente y recordatorio para las instituciones educativas y sus alumnos sobre lo que hacen y por qué lo están haciendo. Chavez cree que el cambio que busca está apareciendo; pero como todo, es muy temprano para valorar y analizar, pues este es uno que tomará tiempo y precisamente por eso no se debe minimizar.

I do think there is a change, I just don’t want it to be so tokenized […] this needs to be reitarated on a constant basis.

Con todas las de perder, el camino que la artista sigue hoy es una idiosincracia quizá no nueva, pero que sin duda involucra riesgo en su implementación. Es mucho más grande que ella misma, y precisamente por eso es honesta en su persecución.

María Chavez estara este 11 de Agosto presentándose a lado de Mike Dunn y Tim Sweeney.

También pueden ver una de sus técnicas de turntablism en su presentación con New Sounds.

Anuncios

0 comments on “Presencia: Una conversación con Maria Chavez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s