Bootleg Reseñas

Os Mutantes en El Plaza | Los Mutantes en la Condesa

Fotografía: Paola Baltazar

“¿Algún millennial que quiera ayudar, por favor?”,

alguien atrás de mi grita. Llevamos al menos unos 3 minutos con una falla técnica en la pedalera de Sergio Díaz, la cual trata de reparar Vinícius Junqueira (su bajista). Esta falla llega un poco antes de la mitad del set de Os Mutantes este pasado 4 de julio en el Plaza Condesa. Y por incómodo que se ha vuelto por el tiempo que ha tomado y la extraña iluminación que nos rodea, no parece haber mejor momento para voltear a ver al poco público que ha venido a recibir a lo que queda de las leyendas brasileñas.

Es una audiencia pequeña y aún así no se siente como un concierto íntimo, por más que hayan puesto mesas en la parte de atrás y un bar V.I.P. para los que se sienten en concierto de bossa nova. Hay un buen balance en los dos extremos de la edad de los que han atendido, muchos adultos grandes y muchos jóvenes, de los cuales ninguno, en su gran mayoría, parece haber llegado a este lugar por pura casualidad. Aunque no faltan nunca los del clásico “me regalaron el boleto”.

CRwcmKnQ

Lo que grita este señor atrás de mi me regala una risa con un poquito de cinismo, dada mi complicidad, pero también un buen momento para pensar “¿Qué carajos hace Os Mutantes hoy en el Plaza Condesa? ¿Qué relación tiene esta gente con su música?”. La verdad no me importa tanto entender la cantidad de gente que ha atendido hoy, pero definitivamente sí el tipo de gente que ha venido y qué hacen durante el concierto.

De nuevo, un buen balance en los extremos de este caso. Hay muchos que parecen haber venido solos, sugiriendo que han venido no por otra más que voluntad propia, pero no han movido ni el pie ni la boca. Parecen ocupados en Instagram, pero ni siquiera por subir cosas sobre el evento. Los que no sacan el celular, están en medio de la pista vacía con expresiones fijas y frías, como desesperadas pero cordialmente esperando. No sé si han sido obligados por alguna persona o por sí mismos a atender el evento.

Otros más vienen en grupos y parejas, se ríen y voltean a ver buscando confirmación cada que Díaz aprovecha el final de sus versos para meter alguna inflección extraña, risilla o grito. Sonríen cada vez que la nueva guitarrista y pianista de la banda hace algún pequeño gesto al resto de su banda como buscando entretenerlos o dibujar lo que pasa en las letras. Esmeria Bulgari hace un extraño headbang y una pareja a mi lado se ve en la necesidad de tomarse turnos para ver a quién le sale mejor imitarlo. En otros lugares de la pista hay aquellos que no paran de bailar o mecerse en los números lentos y su dedicación deja en claro que no hay otra razón por lo que lo hacen más que por su euforia. Los clásicos gritos y peticiones de canciones entre números también comprueban que muchos vienen como fanáticos, llenos de ansiedad por hacer del setlist su propio playlist.

zvVVm7Ew

Todos estos momentos de una audiencia parecen dados de cualquier evento, pero lo cierto es que aquí los que la estaban pasando mal la estaban pasando mal en serio, y a quienes se les ve disfrutar no encuentran obstáculo alguno.

Vino Os Mutantes con un lineup lleno de parches, entre viejos y jóvenes, entre vanguardistas y bromistas, entre rockeros e incómodos showmans. Los que llegaron hoy al concierto toman sin darse cuenta este momento como uno lleno de extrañas interacciones sobre lo que pasa con este choque de generaciones mutuamente…¿interesadas?

Poniéndome del lado de la gente que está a mi alrededor, sufriendo, surgen las preguntas más amargas sobre lo que podría estar pasando. ¿Será que el único ideal del concierto de rock que le interesa al flâneur moderno es el ideario sexy, edgy, accesible y ligeramente combativo del refrito indie sin caras ni sonido propio? ¿Será que el popurrí latino, Sergio Mendes, la canción de protesta y el presentar música seria que no se toma tan en serio ya sólo quedan mal entendidos, en el contraste del presente, como cosas de señor; obsoletas y ridículas? ¿Será que llevamos años vendiendo en la industria cultural ideas como “Es una banda como con psicodélico de Brasil, we; loquísima we” pero en el posmodernismo se desubstancializa y la realidad deja al sujeto consumidor en un espacio incomprendido? ¿La idea está mucho más chida que la realidad?

Ec2xdmmw

La verdad, no importa mucho qué lado de esto elegimos comprender, defender, ignorar o en verdad reflexionar. Ni el estereotipo del cascarrabias o el rebelde sin causa nos dan más que unos cuantos chistes. En la vida hay de todo e incluso hay los que son conscientes de caer en estereotipos, pero lo más relevante aquí es que nos encontramos ante un cruce cultural de importancia.

Os Mutantes presentó un set bastante combinado, de su larga carrera, que quizá no fue de la expectativa de muchos. Sus miembros son músicos delicadísimos a su interpretación, pero pobres ante el mundo del show sexy. Sus canciones de protesta tienen la voz del sujeto cualquiera, de la vida mundana y, al puro estilo populachero, tiene el sentido del humor de su propia miseria; ni siquiera se toma en serio a sí mismo y esto es algo que ya no le gusta a muchos.

Sin embargo, ante todo, Os Mutantes regresó con dos encores, acompañados de gritos, agradecimientos y coritos que comprueban que entre la audiencia había fuertes contrastes. Pero relucía una respetuosa y grandísima disposición de un público en pro de una banda que, hasta hoy, es uno de los pocos referentes que nos quedan de un momento crucial en la historia de la música moderna, representando adicionalmente un lugar y momento de condiciones más que imposibles para lo que hicieron.

Después del grito del señor detrás de mí pidiendo la asistencia de algún millennial para poder seguir con el concierto, Sergio Díaz balbucea en el micrófono algo como “Es un problema de estas cosas digitales”, refiriéndose a su pedalera. Pasaba más tiempo sin sonido y diría, tratando de calmar a una silbante audiencia, “No se preocupen, nos vengaremos”.

Anuncios

0 comments on “Os Mutantes en El Plaza | Los Mutantes en la Condesa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s