Sobre la mesa: los 7 mejores álbumes de Depeche Mode

Desfilando entre nombres como No Romance In China, Norman & The Worms, The Plan, The French Look y, obviamente, Composition Of Sound, Depeche Mode emerge de las cenizas de estas bandas, dándole un nombre propio al sonido que marcaría toda la década de los ochenta.

Inicialmente conformados por Andrew Fletcher, Martin Gore, David Gahan y Vince Clarke, Depeche Mode le da un estilo sonoro muy particular a una década ávida de un nuevo sonido, dejando atrás los años de gloria del psych, el hard rock y el blues. Esta nueva avanzada, encabezada por Depeche Mode, guiaría los emergentes sonidos convirtiéndolos en synthpop, new wave, techno pop y una extraña especie de darkwave que sería todo un éxito en Europa y Estados Unidos.

Bajo el nombre de Composition Of Sound, los oriundos de Essex amalgaman una innovadora forma de crear música, emulando a Ultravox, Fad Gadget, Yellow Magic Orchestra, Brian Eno y Gary Numan. Experimentaron bajo sintetizadores, cajas de ritmos y demás instrumentos análogos, conformando así un nuevo género en el mapa musical. Durante más de 35 años, los sonidos nacidos por Composition Of Sound y perfeccionados por Depeche Mode marcarían a toda una generación, otorgándoles una influencia primaria a las nuevas bandas que hoy en día emulan su sonido.

En esta entrega de “Sobre la mesa”, exploraremos de inicio a fin los mejores álbumes de Depeche Mode, hiriendo susceptibilidades, dándole su respectivo lugar a cada álbum y enalteciendo cada una de las personalidades que esta banda le ofreció a la escena musical. Estos son los siete mejores álbumes de Depeche Mode.

7. Speak & Spell (1981)

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El primer álbum de Depeche Mode -y el único donde Vince Clarke tuvo total injerencia antes de crear Yazoo y Erasure– es una piedra angular en la escalada pop de Depeche Mode, guiando poco a poco a esta nueva banda a un éxito exacerbado. Composition Of Sound demostraría que los ochentas serían tierra fértil para este nuevo sonido hecho a base de sintetizadores. Concretando buenas amalgamas musicales y creando una distopía en honor al nuevo pop -el synth pop– Depeche Mode nos regalaría su sonido fielmente influenciado por bandas como Kraftwerk y Organisation, que harían de las máquinas una completa innovación sonora.

Con un sonido totalmente electrónico, Speak & Spell pondría en la escena lo hecho en Inglaterra, otorgándole un digno lugar en los charts musicales de la época. Canciones como “Boys Say Go!”, “Nodisco!” y la instrumental “Big Buff” serían un completo éxito en el underground del techno disco.

A pesar de ser un álbum completamente devorado por las secuencias análogas, Speak & Spell roza el pop en su estado más puro, convirtiéndolo en una completa revolución sonora y un buen comienzo, al grado de que “New Life”, “Puppets”, “Photographic”, “What’s Your Name?” — aún con su sonido a Wham! — y “Just Can’t Get Enough” se convertirían en éxitos del dancefloor más allá de los ochentas.

6. Some Great Reward (1984)

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Tras experimentar en A Broken Fame y en un intelectual Construction Time Again, Depeche Mode lanza su cuarto álbum estudio y segundo con el apoyo de Alan Wilder, en sustitución de Vince Clarke, quien dejaría la banda al finalizar el Speak & Spell Tour a finales de 1981.

Some Great Reward trae consigo el vibe de una banda completamente experimentada tras tres álbumes bajo el brazo y una innovación que va más allá del synthpop reinante de la época: tan sólo escuchemos “If You Want” y “Something To Do”. Abriendo el abanico y soltando singles como “People Are People”, “Master And Servant”, “Blasphemous Rumours” y “Somebody”, Depeche Mode estaría listo para dar el salto final hacia el éxito comercial que el pop requiere.

5. ULTRA (1997)

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Tras la inesperada partida de Alan Wilder en pleno 1995 y con la banda consumida por sus particulares adicciones (Gahan necesitado de cortisona o heroína antes de salir al escenario, con un paro cardíaco que duró un par de minutos a raíz de una sobredosis de speedball y con un intento de suicidio en 1995, Gore sumido en un interminable alcoholismo producto de la muerte de su padre y de las constantes fricciones con Gahan, aunado a un Fletcher ataviado por crisis nerviosas previo a los conciertos y fungiendo como el puente entre sus otros dos compañeros), Depeche Mode lanza ULTRA como un recurso final para limpiar su imagen ante la mirada escéptica de fans y prensa. Logrando lo impensado, se hacen acreedores a disco de oro en el Reunido Unido por más de 175 mil copias vendidas.

ULTRA comienza con un sonido totalmente noventero: sumamente experimental-industrial y otorgándole a los riffs un lugar indispensable dentro de las canciones. Iniciando con un intro muy parecido a “Home”, Depeche Mode empieza su travesía sonora con “Barrel Of A Gun”, siendo esta su primer single sin la ayuda de Wilder.

Firmando una de las mejores letras de la banda, “Home” es un orgasmo auditivo desde que empieza hasta que culmina. “It’s No Good” y “Useless” prácticamente le otorgan a este álbum un fuerte motivo para escucharlo sin reparar en los efectos progresivos que la banda presenta durante efímeros segundos. Atrás quedaron las canciones catchy que en sus inicios los destacaron de una naciente escena llena de sintetizadores.

ULTRA termina por ser una pieza fundamental en el sonido que acompañará a Depeche Mode durante todo el  siglo XX y que le da forma a su nuevo estilo, alejándolo totalmente del synth pop. Esta entrega le da paso a álbumes nuevos, melódica y estéticamente, como lo fueron Playing The Angel, Sounds Of The Universe, Delta Machine y, actualmente, Spirit.

4. Black Celebration (1986)

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Jugueteando con el darkwave, el synth pop, el industrial y el minimal, Depeche Mode converge en una banda sumamente completa, dominando diferentes estilos musicales y explotando su talento a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta.

Con un Black Celebration lleno de texturas -misterioso, siniestro y atmosférico-, la banda le da un enhance a su sonido, el cual los tacha de sombríos. Canciones como “Fly On The Wide Screen”, “A Question Of Lust”, “A Question Of Time”, “Stripped”, “Here Is The House” y “New Dress” marcarán totalmente el sonido de Black Celebration, siendo uno de los lanzamientos consentidos del fandom de Depeche Mode.

Paulatinamente, ganarían más adeptos para ser considerada una de las grandes propuestas en el mundo. Con la ayuda de Anton Corbjin, quien se convertiría en el diseñador-director de cabecera del grupo, y bajo cinco álbumes de estudio, a Depeche Mode sólo le faltaba conquistar territorio americano para dar, definitivamente, el salto a los reflectores mundiales…

3. Music For The Masses (1987)

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…Y con Music For The Masses lo hacen, representando la apertura a un nuevo mercado comercial y musical, aunado a un éxito exponencial. Melódicamente, este álbum representa, de manera honesta, el camino que la banda tomará durante una década, dejando de lado completamente el synth pop, convirtiéndolo en una ruta sonora menos pegadiza y más simplificada.

Sensual, provocativo y sugerente en la lírica de Martin Gore y la voz de David Gahan, conquistarán perpetuamente al mundo entero con Music For The Masses. Himnos como “Never Let Me Down Again”, “Strangelove”, “Sacred”, “Behind The Wheel”, “I Want You Now” y “Nothing” se convertirán en las canciones punta de lanza que la banda usará para conquistar a las masas.

Con Music For The Masses y reinventando su sonido, Depeche Mode alcanzaría su nivel más alto de sofisticación en los ochenta: utilizando cortes deliberadamente soberbios, minimalismo amenazante (por no decir siniestro), atmósferas sucias y asfixiantes y experimentaciones extrañas llenas de esa radiante pureza accesible que la banda ofrece disco con disco. Este álbum es un completo viaje a través de los sonidos de toda una década, significando un detonante en la musicalización contemporánea de muchas bandas actuales.

2. Violator (1990)

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Luego de la histeria colectiva por Music For The Masses, Violator, producido por Flood (Nick Cave, The Silencers, Nine Inch Nails, Nitzer Ebb) y mezclado por François Kevorkian (Arcadia, Kraftwerk, Erasure), conformará uno de los mejores discos que los noventa tienen entre sus listas.

Lejos —muuuy lejos— de “Personal Jesus”, las mejores canciones de Violator brillan con una presencia propia totalmente única: “World In My Eyes”, “Halo”, “Blue Dress”, “Clean”, “Waiting For The Night”, “Kaleid” y, por supuesto, “Policy Of Truth” sumado a “Enjoy The Silence” nos producen una extraña sensación sonora en su tracklist. Violator era un enigma antes de su lanzamiento; acostumbrando a su fandom a un sonido intrínsecamente bailable y synth, Depeche Mode da un giro radical con este álbum, ganándose el respeto de bandas como Kraftwerk, Gary Numan y Orchestral Manoeuvres In The Dark.

Explotando en su totalidad una interesante evolución personal y musical, Depeche Mode convierte a Violator en un disco de culto y un must hear entre sus fans recién iniciados en su religión. Poderoso y transmitiendo una personalidad nueva, los oriundos de Essex conquistarán los charts en los inicios de la última década del siglo XX. Pero no era esto lo que en realidad nos querían vender; personalmente, David Gahan y compañía tenían en mente y en el horno un álbum totalmente ecléctico. Será hasta 1993 cuando el disco por excelencia de Depeche Mode saldrá a la luz.

1. Songs Of Faith And Devotion (1993)

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Siendo un total éxito de ventas en Canadá, Austria, Francia, Alemania, Italia y Suiza -alcanzando de esta manera el primer lugar de ventas en Europa- y logrando un Billboard 200 en abril de 1993, Songs Of Faith And Devotion será el álbum donde Depeche Mode explota y enamora con su sonido.

Evolucionando en una nueva forma musical, la banda adoptará, durante minutos, varios géneros externos a su sonido particular. El gospel y el grunge sonarán en canciones como “Condemnation” y “I Feel You”, respectivamente. Las distorsiones y el blues también estarán presentes en este álbum, dándole una riqueza mayor a la ya obtenida durante lanzamientos anteriores.

“Walking In My Shoes” y “In Your Room” exponen de manera sublime la capacidad vocal de Gahan, catalogándolo como una de sus mejores interpretaciones en los discos de Depeche Mode. “One Caress” y ese sonido orquestal demostrarán que la banda experimenta todos lo ámbitos posibles, saliendo muy bien librada. Comenzando con un sonido totalmente techno, pasando por el synth, jugando con el darkwave, innovando con el industrial y explorando el minimal, Depeche Mode no debe ser encasillada como una banda synth popera promedio; sería una blasfemia.

Proféticamente, Songs Of Faith And Devotion cierra con un espectacular y sexy “Higher Love”. Al escuchar su outro, nos permitirá hacer una exhaustiva introspección, álbum por álbum, pasando por nuestro subconsciente cada uno de los sonidos que Depeche Mode pudo fusionar durante sus primeros años, hasta llegar al nuevo milenio y seguir siendo una de las pocas bandas que han salido victoriosas de los excesos, las rupturas o los abruptos cambios sonoros sin dejar de lado su esencia y personalidad. Dejando grabado su nombre en la inmortalidad durante el primero y hasta el último de sus álbumes.

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