Bootleg Reseñas

Un festejo íntimo de lo dulce y lo macabro: Danny Elfman en la Arena Ciudad de México

Unos minutos antes de las 9 P.M., la Arena Ciudad de México presenció el vitoreo de sus asistentes, quienes, al escuchar las primeras notas de la música de Danny Elfman, las piezas más representativas de las películas de Tim Burton, no pudieron contener su entusiasmo. 


En una noche de Halloween digna del recuerdo, decenas de asistentes acudieron a la cita con disfraces diversos, personificando a figuras icónicas de los filmes de Burton, mientras acompañaban a cientos de personas, quienes acudieron con sus familias para disfrutar de una presentación llena de oscuridad, nostalgia y sorpresa.

A partir de un esquema clásico, el concierto se partió en dos actos y un intermedio a lo largo de los cuales se repartieron 15 suites con las piezas más representativas de cada película. El primer acto fue vital para establecer el ambiente de la velada. La emoción lograda a partir de la unión entre la imagen y el sonido fue uno de los puntos clave de la velada. Los rostros de varios se conmovieron al ver en pantalla fragmentos de Charly y la Fábrica de Chocolate, al mismo tiempo que, intercaladas en las escenas, surgían bocetos y arte conceptual del filme.

Con el ritual marcado, cada película revivía dentro de los espectadores una chispa diferente. Del  caos controlado de la música de Beetlejuice al realismo mágico que adorna a La Gran Aventura de Pee Wee y Big Fish, las piezas tomaban forma con facilidad dentro del espacio y cada cambio era recibido con vitoreos. La oscuridad de Sleepy Hollow y los coros desconcertantes del soundtrack de Mars Attack llenaron de misterio la sala; sin embargo, los temas de Batman y Batman Returns fueron los favoritos del público, dando un  cierre espectacular al primer bloque.

 

 

Tras una pausa bien aprovechada, la orquesta se hizo presente una vez más con la fuerza de las piezas del Planeta de los Simios, iniciando de forma imponente un segundo bloque dominado por los consentidos de la audiencia. La música de Dark Shadows, Frankenweenie, Corpse Bride y Edward Scissor Hands sobresalió con su debido mérito. La unión de lo dulce y lo macabro que le caracteriza resuena en los corazones de muchos y no es extraño escuchar suspiros, gritos y alabanzas al inicio de temas clave. Casi al término de la suite de Edward Scissor Hands, un solo de violín fantástico interpretado por la virtuosa Sandy Cameron rompió con el ritmo del set, causando la impresión de que el tiempo se detenía por unos segundos.

Para continuar con una velada grandiosa, Danny Elfman subió al escenario para re-interpretar su papel como Jack Skellington en la suite dedicada a The Nightmare Before Christmas. Entre gritos apasionados, el set comenzó con “Jacks Lament”, donde los dotes de –frontman- de Elfman relucieron de forma espectacular. El espectáculo sólo crecía cuando Jonathan Davis de Korn dejó la agresión del Knotfest para unirse junto con Elfman en su versión de “This is Halloween”, durante la cual una sonrisa de oreja a oreja irradiaba ante un público fascinado.

Susana Zabaleta sorprendió a todos cuando subió al escenario en un disfraz de Sally. La soprano demostró su gran talento y carisma con una interpretación conmovedora de “Sally’s Song”, en la cual los suspiros de varios se hicieron notar. “What’s This”, “Jack’s Obsession”, y “Poor Jack” continuaron como una cátedra de presencia y ejecución; los movimientos de Elfman traían a la vida al “Rey Calabaza” y era inevitable sentirse impresionado por su habilidad vocal.

Davis regresó para cantar en “Kidnap The Sandy Claws”, en una celebración del cover que realizó Korn en el álbum Nightmare Revisited. Para el cierre, hubo un pequeño cambio, en donde se invitó a un boy soprano a interpretar el tema principal de la película de Alicia en el País de las Maravillas. El joven, aún cuando se le veía nervioso, hizo un excelente trabajo y dio paso a un cierre espectacular en donde Elfman y el director John Mauceri cantaron a dueto “Oogie Boogie’s Song”, dando fin a una noche estelar.

La música de la Camerata Metropolitana y el Coro Enharmonia Vocalis hicieron un trabajo estupendo y la dirección de Mauceri fue impecable. Entre reverencias Danny se despidió con cariño, gritando: “México, los amo. ¡Muchas gracias por recibirme otra vez!”. En una mezcla perfecta entre lo macabro y lo picaresco, este concierto sin duda será recordado como uno de los mejores festejos de Halloween, donde el hechizo de la música gobernó con macabra dulzura y felicidad.

 

Todas las fotos cortesía de Rodrigo Mondragón para Lados B

Anuncios

0 comments on “Un festejo íntimo de lo dulce y lo macabro: Danny Elfman en la Arena Ciudad de México

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s