Columnas El club de preservación del power chord

La música de Prince está de vuelta en streaming, pero… ¿es lo correcto?

El club de preservación del power chord es un lugar para aquellos que ven en el rock algo trascendental.

Recuerdo que, el día que Prince murió, lo primero que pensé fue: “seguro Warner pondrá su música de nuevo en Spotify”. Y es que el excéntrico ícono pop pertenecía a un selecto grupo de músicos legendarios cuyos catálogos no se encontraban en streaming, como también era el caso de Neil Young o, hasta la fecha, el de Taylor Swift, quien tiene exclusividad con Apple Music. Al ser tan sorpresiva su muerte -al parecer ni él la sentía remotamente cerca- el artista no dejó un testamento y, por ende, no hay indicaciones sobre lo que se puede o no se puede hacer con su música.

Desde el 2015, la música de Prince desapareció de las plataformas de streaming, exceptuando a Tidal, el fallido emprendimiento de Jay Z. ¿La razón? Prince era un purista de la calidad y debido a que Spotify y Apple Music no tienen un plan de alta definición, cosa que Tidal sí, el andrógino guitarrista no consideraba que su música mereciera los pobres bitrates de las mayores plataformas de streaming. Asimismo, Prince era particularmente famoso por ser muy celoso de su obra, por lo que incluso resulta difícil encontrar videos de sus canciones o presentaciones en YouTube. Incluso las grabaciones subidas por fans, la mayoría bienintencionados, a dicha plataforma de video eran removidas por el equipo del artista, cosa que Prince explicó en su Twitter diciendo que era cuestión de las cuotas de pago de YouTube, un problema que se extiende al resto de las plataformas de streaming.

El historial de Prince con respecto a su catálogo en línea es bastante claro: si no pagas bien y no ofreces su música en la mejor calidad posible, no puedes tenerla. Esto me lleva a mi pensamiento del día que murió. Supuse que Warner, disquera bajo la cual lanzó sus materiales más exitosos, se aprovecharía de la ausencia del artista y su testamento para lucrar con su música (sobre todo en un mundo post-Prince, tan ansioso por su obra). Lo curioso es que escogieron el día de los Grammy, la más grande fiesta de una industria voraz y en decadencia, para relanzar el catálogo del artista en streaming.

Debido a las fuertes posturas de Prince en relación con su música, surge la oportunidad de cuestionar la ética detrás del regreso de la misma a las plataformas que él repudiaba. Probablemente, de haber dejado un testamento, su música habría tenido un destino diferente, salvaguardando así su visión del legado de su propia obra. No obstante, este vacío legal permitió que se repitiera una de esas historias de antaño, de cuando la industria discográfica dominaba el mundo, de esas en las que el artista es explotado de manera kafkiana por su disquera. La diferencia es que, en esta historia, el artista ni siquiera tiene la capacidad de defenderse.

Al final, como se ha demostrado desde los sesenta hasta la fecha, la industria no está para proteger los intereses de su principal fuente de ingresos -los artistas- sino los propios. Partiendo de esto, resulta casi predecible ver a Warner traicionar los ideales de uno de los músicos que más dinero ingresaron a sus arcas. A eso nos ha acostumbrado una industria que subsiste con base en patadas de ahogado para mantener su vigencia en un arte que ha encontrado un nuevo modelo de negocios en el internet. Esperemos que Prince no se esté revolcando en su tumba.

Anuncios

0 comments on “La música de Prince está de vuelta en streaming, pero… ¿es lo correcto?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s