15-65: ¿Cuál es el mejor álbum del 2011?

En 15-65, analizamos los mejores trabajos de la música popular -empezando en el 2015 y terminando en 1965- para determinar cuál es el mejor álbum de cada año.

Año: 2011

Diego: Bin Laden, Mubarak, Gaddafi, Jong-il, Jobs. Nos libramos de casi todos los malos del mundo. Tsunamis y London Riots. Ah, y el príncipe se casó.

Sebastián: Creo que a partir de este año mi memoria ya no da para recordar nada. Ni siquiera me acuerdo de qué estaba haciendo yo en el 2011; seguro escuchando a los Arctic Monkeys o creyendo que los Strokes eran buenos.

Diego: También me es difícil regresar a ese tiempo, pero recuerdo haber visitado el Indie-o-Fest en su única presentación, si es que no estoy equivocado. Pude conocer e ignorar por primera vez a algunos de los artistas de los que hablaremos. SHOUT-OUT a mi amigo Kurt Vile, a quien ignoré mientras me platicaba de guitarras porque no sabía quién era hasta que lo vi tocar en vivo más tarde esa noche. Lo disfruté bastante.

Sebastián: México tenía, en aquel entonces, una oferta limitada pero interesante de festivales; hoy se nota muy lejana con el corporativismo del Ceremonia, Bahidorá y Trópico. Pero en fin… hablemos de música. Primero: lo que tuvo relevancia en el 2011 pero es absolutamente descartable.

Diego: Este año es tema complejo, creo. Observando y recordando, puedo describirlo como prolífico pero poco trascendental; un año muy bueno para el pop pero trágico para otras cosas. Si gustas, empieza tú con las menciones.

Sebastián: Qué bueno que mencionas el pop porque en el 2011 surgieron las dos personalidades más grandes del pop del momento. Ya llegaremos a eso. Primero que nada, quiero descartar el álbum que para mí fue la gran decepción del año, algo que no se atrevieron a hacer los fans que creen que todo lo que Radiohead hace es un 10/10. Debemos aceptar que The King of Limbs no entra en el juego.

Diego: Me parece bien. Igual creo que hay toda una gama de cosas que, como dices, fueron relevantes para el paisaje musical de su momento pero a mi parecer no tienen sentido más que el de hacer mención de su existencia. Ejemplos de esto son El Camino, Strange Mercy, SBTRKT, Wounded Rhymes, entre otros.

Sebastián: Que se vayan a la verga esos. Y me gustaría agregar, nada más para dejar en claro nuestra posición, que el Wasting Light, el Ceremonials, Angles, Suck It and See y la mamada de Mylo Xyloto también se pueden ir a la goma. Y nada más para ser fehaciente, todo lo que ha hecho Of Monsters and Men desde el 2011 y hasta la fecha y viendo hacia el futuro.

Diego: ¿Quieres pasar ahora a lo que nos gustó pero que tampoco pasa a octavos?

Sebastián: Sí, así puedo hacer un análisis más serio sin echar pestes a lo wey. En esta etapa dejaría el Watch the Throne de Kanye y Jay Z. Creo que tiene excelentes sencillos pero no es sólido de pies a cabeza; lo mismo que le pasa al English Riviera de Metronomy o al interesante ejercicio recopilatorio de las Smile Sessions de los Beach Boys -que si bien da un vistazo interesante a lo que hubiera sido uno de los mejores álbumes de la historia, termina siendo no más que una colección de demos-.

Diego: Yo aquí tengo mucho que dejar entonces, sin más, mencionó al Exmilitary que abrió las puertas para Death Grips, a la despedida de los Beastie con el Hot Sauce Committee Part Two, a The Hunter de Mastodon, Within or Without de Washed Out y Live.Love.A$AP. Nada más en plan de hacer trampa, creo que es importante mencionar House of Balloons y Take Care que, si bien no me gustan, es interesante darse cuenta de dónde están los chavillos ahora.

Sebastián: Justamente de esos dos chavillos quería hablar: lo que mencioné al principio de los grandes ídolos del momento empezando sus carreras. Dejaría Take Care en esta etapa pero yo me llevo House of Balloons un poco más adelante en mi eliminación; para mí, ese álbum marcó pauta de la misma manera que channel ORANGE. Por cierto, Frank Ocean se dio a conocer con el interesante Nostalgia, Ultra; y ya que mencionas a Washed Out, Neon Indian y Toro y Moi sacaron sus álbumes famosos. Sin duda, el 2011 fue el pico del chillwave.

Diego: Nostalgia me daba miedo en esta conversación. ¿Dónde pones al Circuital de My Morning Jacket?

Sebastián: En ningún lado en particular.

Diego: Un año débil para el rock. ¿Te parece pasar hacia la recta final?

Sebastián: Antes dejaré en el camino a mis semifinalistas: Mogwai con Hardcore Will Never Die But You Will, Jamie xx remixeando a Gil Scott-Heron en We’re New Here, el debut homónimo de James Blake y el ya mencionado House of Balloons de un The Weeknd que todavía no había sido tentado por el éxito comercial.

Diego: Como dije, me parece un año muy prolífico -hubo muchas propuestas- pero todo me resulta, en lo personal, poco trascendental. Te puedo decir que la decisión final es una que desconozco en este momento, más ganas me dan de descartar artistas. Creo que aquí puedo partir de Kurt Vile, Frank Ocean, Nicolas Jaar y Björk, cuyos trabajos de ese año admiro pero no creo que lleguen más allá. ¿Hay alguien a quien dudes en descartar?

Sebastián: Pues tengo tres finalistas, de los cuales no sabría a quién decantar. Hurry Up, We’re Dreaming de M83, Father, Son, Holy Ghost de Girls y Go Tell Fire to the Mountain de WU LYF. Supongo que sería cuestión de encararlos contra tus opciones para ver qué es lo que le atina a nuestras sensibilidades, ya que, de los años que hemos hecho hasta ahora, creo que este ha sido el más débil.

Diego: También tenía contemplado el trabajo de M83 y el Go Tell Fire… que a pesar de que  lo disfruto mucho, no estoy seguro que lo vea como el “mejor álbum del 2011”. Me gustaría hablar de Aesthetica de Liturgy, de tUnE-yArDs y Destroyer. Por cierto, creo que habrá gente que piensa que estamos provocando al ocultar el éxito de Fleet Foxes en esta columna; me doy la libertad de matar esa esperanza de una vez.

Sebastián: A decir verdad, no soporto el estilo musical de tUnE-yArDs. Destroyer me dio igual. Aprecio a los Fleet Foxes pero nunca entendí cuál era el revuelo en torno a ellos. Y sí tenía contemplado hablar de Aesthetica, el cual creo que tiene aportaciones muy valiosas para su género, pero viéndolo en retrospectiva quedó tan sólo como una curiosidad. No se le tiene el mismo estima que a bandas como Alcest o, más recientemente, Deafheaven, por lo cual creo que debe quedar descartado de la discusión, más allá de esa mención que hiciste.

Diego: De acuerdo. En un año cruel, creo que debemos ser crueles y paso a matar también a Let England Shake. Yo tengo cuatro opciones más que creo que tienen el potencial de sentarse cómodos en el trono y sólo me preocupa un vivo que creo anda merodeando en tu cabeza.

Sebastián: El problema es que creo que ya no tengo vivos…

Diego: Pues entonces pongo todas mis cartas en la mesa y sé que muchas sólo te darán dolor de cabeza. Primero, Replica de Oneohtrix Point Never y Ravedeath 1972 de Tim Hecker ambos haciendo cosas invaluables por la electrónica. Luego, Section. 80 de Kendrick y XXX de Danny Brown rompiendola en hip-hop con dos ángulos diferentes. Sólo hago una mención más del álbum que, al parecer, no considerarás pero que definitivamente se llevó el amor de muchos medios musicales y, tal vez…, sólo tal vez…, merece esto: Bon Iver, Bon Iver.

Sebastián: Si mencionamos a Fleet Foxes también es justo mencionar a Bon Iver. Pero al menos en lo que a nosotros respecta, ahí muere. Sabía que sacarías Replica y sabía que terminaría siendo una pelea entre ese álbum y Father, Son, Holy Ghost. O, ¿a quién quieres poner de contendiente final?.

Diego: ¿Sacando Girls? Jajaja, pues yo no sabía. Si soy honesto, yo me llevaría a XXX o Ravedeath. La contienda contra Girls me parece algo extraña porque nunca pude terminar de digerir ese álbum. ¿Por qué te lo quedas hasta acá?

Sebastián: Creo que es la faceta más interesante del indie, justo cuando venía de bajada. Desde la temática lírica hasta el dramatismo musical, ese álbum es como una tragedia griega y creo que, desde su lanzamiento, no ha habido un indie tan contrastante.

Diego: Ya sabes que yo siempre me voy por lo que considero que más progreso incitó, los llamados gamechangers. Creo que XXX tiene un plan más discreto en ese ámbito y a cinco años de eso, ya escucho a artistas imitando a Danny. De igual manera, el trabajo de Hecker en Ravedeath fue algo impensable o inimaginable; siento que encontró una casa orgánica y elegante para la electrónica moderna. ¿Cómo ves de relevante al Father, Son… hacia el futuro? Desconozco su impacto o siquiera si crees que es un criterio justo para valorar a este álbum.

Sebastián: Creo que no fue un gamechanger en el sentido de romper barreras para un género, pero logró incorporar elementos muy tradicionales del rock en un ámbito moderno -algo que podría haber salido muy mal pero que la banda logró hacer sonar como algo nuevo-. Decir que Girls puede influir a alguien es un poco extraño; más bien creo que Father tiene la capacidad de darnos nuevos oídos para escuchar el pasado y acoplarlo al presente inteligentemente, sin que tenga que sonar a “banda forever“.

Diego: 2011 fue un año musicalmente moderno, pop y entusiasta. Creo que puedo dejar a Hecker, pero también afirmo que las historias caricaturescas de Danny o lo elocuente de Girls me hace igual de feliz.

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Sebastián: Creo que cayó Girls.

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Diego: Sí, chequé.

Sebastián: Estoy seguro de que el 2010 será mucho más fácil.

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