7 caras modernas de la estructura de Blues

El Blues es uno de los géneros con estructura más definida, sino es que el que más. Su teorización se basa sobre una vuelta de 12 compases, en la que se respetan ciertos momentos para ciertos acordes. Las tonalidades musicales por lo general se dividen en ocho grados, cada uno equivalente a una nota de la escala. Cada uno de esos grados tiene un carácter según la escala, pudiendo así ser mayor, menor o dominante. Puede parecer confuso, pero es la base más importante de la música occidental, y por ende, de toda la música popular. Funciona de esta manera:

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En la estructura tradicional de Blues, se utilizan el primero, cuarto y quinto grado de la escala mayor. Es decir, si nos basamos en la tabla, si nuestro Blues está en la tonalidad de C (Do) entonces los acordes de nuestra vuelta de 12 compases serían una variación de C, F (Fa) y G (Sol). Si uno no tiene entrenamiento musical puede resultar muy confuso, pero es necesario entender de donde viene la estructura de blues para saber como ha evolucionado con el tiempo. Conociendo la clave de números romanos que son los grados de la escala, podemos pasar a la estructura de Blues.

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Ese diagrama es la estructura de Blues. Cada cuadro equivale a cuatro tiempos, es decir, un compás de 4/4, la medida tradicional de la música actual. Cada número romano es el grado de la escala que se debe tocar, lo cual varía según la tonalidad que se elija para la canción. Una vez dominada esta estructura, se puede tergiversar a placer y hacer sustituciones de acordes dentro de la misma para realizar composiciones más complejas. Esto es la base del Rock N’ Roll.

Conforme se fueron explotando y agotando los recursos del Blues, comenzaron a surgir fusiones y adaptaciones de su estructura, de manera que logró permear a casi todos los géneros de la música popular de la actualidad. Esta lista compila algunos ejemplos notables para entender la importancia y versatilidad de esta sencilla estructura. Estas caras “modernas” de la estructura de Blues son tomando en cuenta que el género surgió a finales del siglo XIX, aplicadas a géneros diferentes.

“Why Don’t We Do It on the Road” – The Beatles

The Beatles (1968)

El ejemplo perfecto de la estructura de Blues en su estado natural. Esta canción escrita por McCartney es una especie de toma cómica, una de las tantas canciones de relleno del álbum blanco de The Beatles. Sin embargo, es un gran ejemplo para entender como funciona (y suena) el blues de 12 compases fuera de su contexto ideal.

 

“Rock and Roll” – Led Zeppelin

Led Zeppelin IV (1971)

Una canción de Rock, llamada “Rock and Roll”, fundamentada totalmente en la estructura de Blues. El uso de los grados I, IV y V es perfectamente discernible, primero en manera de “boogie” en el intro y luego a manera de acordes en los versos. El Blues tocado a tempos más altos puede convertirse en Hard Rock.

 

“Blitzkrieg Bop” – Ramones

Ramones (1976)

Un uso perfecto de los grados I, IV y V de la escala de A (La), tocados a gran velocidad y con una estructura manipulada. Si bien no es para nada la estructura tradicional del Blues, la canción insignia de los Ramones se basa en la teoría armónica del género, y es uno de los ejemplos más claros de manipulación en velocidad y orden para crear un género totalmente diferente. Las cadencias del Blues se pueden notar sobre todo en los acordes del coro.

 

“TV Set” – The Cramps

Songs the Lord Taught Us (1980)

Otro ejemplo de la estructura de Blues llevado a cabo al pie de la letra. El uso de esta contrastada con la distorsión y sensibilidad que aportan The Cramps deriva en un híbrido que suena a Rockabilly con Noise y Punk. Incluso tocando el estándar a una velocidad que bien podría ser de una canción Blues, la diferencia en instrumentación y dinámica muestran una faceta casi desconocida de dicho género.

 

“Common People” – Pulp

Different Class (1995)

Al igual que “Blitzkrieg Bop”, el gran himno de Pulp toma prestadas las bases armónicas del Blues para desarrollar su estructura. Haciendo un uso exclusivo del I-IV-V, Pulp logró hacer uno de los grandes himnos de los noventa, con la versatilidad que brindan tan sólo tres acordes.

 

“We’re Going to Be Friends” – The White Stripes

White Blood Cells (2001)

Es bien sabido que la mayoría del trabajo de Jack White está fundamentado principalmente en el Blues y esta canción es el ejemplo perfecto de ello. Siguiendo la estructura de manera fiel, el cuarto sencillo de White Blood Cells es una gran demostración de cómo hacer una balada en tiempos de Indie, utilizando la estructura de Blues, sin que realmente tenga el carácter de este.

 

“Big Bad Mean Motherfucker” – Girls

Album (2009)

Herederos del sonido “Psychobilly” de bandas como The Cramps, Girls incluyeron una canción en su álbum debut que hace uso expreso de la estructura de Blues, tomándola a partir del Psychobilly, para plagarla de distorsión y crear así uno de los ejemplos más ácidos que se conocen del Indie y del Blues.

 

 

 

 

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