Sobre la mesa: los 7 mejores álbumes de Nick Cave & The Bad Seeds

Nick Cave es un cautivante vestigio de una de las más confusas e importante épocas del rock: la década de los ’80, donde muchos artistas fueron olvidados a causa de sus egos, su falta de creatividad o a partir de tragedias. Este fue un periodo dedicado a la aparición del post-punk, el new wave, las primeras llamaradas de rock alternativo y los pequeños amoríos con el pop y la electrónica. En el medio de todo esto, Cave comenzó a forjar un legado de diferentes alcances e ideas que lo llevó al tiempo presente como un artista con una ambición e imaginación de las que no muchos pueden presumir.

Su maduración musical es un fenómeno a analizar. Del punk al glam, de lo sombrío a lo romántico, su descomunal habilidad para crear conceptos y narrativas ha hecho de él una figura indiscutiblemente legendaria. Cave se presenta a sí mismo como un especie de kitsch romántico, un gótico texano, un profeta del amor y la violencia. En su música escuchamos a la sátira y al neo-noir barajándose con la nostalgia de la americana, en una especie de alusión a lo que Tarantino haría después.

Cave ha sido un hombre de re-invención artística constante, dueño de una discografía abundante. Sin embargo, en este texto, nos limitamos a definir lo más destacado de la banda central The Bad Seeds. Con nombres como Blixa Bargeld y Warren Ellis, este grupo creó un manifiesto para la eminencia musical. Aquí, sus siete mejores esfuerzos:

7. Henry’s Dream (1992)

dream

Este álbum es uno que sufre de muchas contradicciones. A menudo se le relaciona con su producción, que dejó mucho que desear, pero también es alabado por el detallado sonido de la banda. Durante la transición de una década a otra, Cave se dirigía hacia una de las etapas más gratificantes de su carrera. Existió en esta obra la necesidad por modernizarse, por lo épico y por el regreso a lo básico. Este es uno de los álbumes más tradicionalmente rockeros de Cave y es esencial para su rejuvenecimiento como artista.

6. Tender Prey (1988)

tender

Tender Prey suele ser discriminado por su falta de protagonismo y definición. Mientras que es cierto que la calidad es inestable y descuidada, es un álbum interesante porque, a través de él, Cave manifiesta una vulnerabilidad que no es emocional, sino musical. Detrás de su fama ascendente, encontramos al artista explorando diferentes límites y habilidades al componer y al interpretar. En lo que pareciera ser una versión más evidente de post-punk buscando la validez popular, escuchamos un trabajo incongruente pero divertido, espontáneo como no suele ser la teatralidad típica de Cave. Los Bad Seeds conviven aquí mejor que nunca.

5. Abattoir Blues/The Lyre Of Orpheus (2004)

abba

Es extraño que cuando se discute acerca de esta entrega, no se habla mucho de la estridencia del álbum. Este es un esfuerzo de la carrera tardía de Nick Cave que, poseedor de un sonido más moderno, encuentra nuevo poder cacofónico; un álbum que se recarga en el rock para revolver interpretaciones alrededor de elementos discretos de funk y gospel. A través de estos, el teatro de Cave crece de forma colosal en cuanto al rango de sus dinámicas, que van desde las más dulces hasta las más crueles y épicas. Con esta obra recordamos a la cualidad ostentosa de Let Love In, donde el control se pierde rápidamente. Este álbum es otra fehaciente evidencia de la diversidad y química de los Bad Seeds, que sobrevive a pesar de los constantes cambios en la alineación, como fue el caso aquí al perder a miembro fundador, Blixa Bargeld.

4. From Her To Eternity (1984)

her

Al menos de manera superficial, este es un álbum que siempre sufrirá de ser consecuencia de The Birthday Party. El verdadero camino hacia el legado de Cave comienza aquí, donde el sermón apocalíptico, la claustrofobia emocional y la decadencia moral tomarían forma, no dentro de un cómodo contexto punk, sino en el paradójico concepto del glamour. Aquí, el despojo de The Birthday Party fue uno parcial: la música hace un salto ingente pero su estilo aún está impregnado del pasado. Lo que hace de esto una bestia diferente es el enfoque hacia la composición, que sorprende al llegar a un resultado tan preciso con un solo intento. Blixa Bargeld luce más que nunca sus gustos musicales, antes de ser consumido por la esfera de la banda, mientras que Cave aún suena como un joven profeta. Un álbum debut dudoso de forma inherente, pero sinceramente grande.

3. Boatman’s Call (1997)

boat

Es el Cave del hombre rico, el álbum querido y considerado por muchos como el mejor logrado. Este es sin duda es el más honesto, sobrio y vulnerable de todos los álbumes del acto por su naturaleza autobiográfica y confesional. Con un semblante íntimo, aquí los Bad Seeds cumplen un rol fundamental que revela las cualidades desconocidas de los miembros de la banda. Parece que, en vista de la quietud de Cave, la banda lo rodea para alimentarse de la delicadeza de su silencio, engendrando así a un álbum profundamente cálido y lleno de interpretaciones, composiciones y arreglos extraordinarios.

2. Murder Ballads (1996)

murder

Aquí, la habilidad lírica, narrativa y teatral de Cave se enriquece como nunca a causa de la coherencia y el flujo cinemático del álbum. En este pastiche de americana noir, Cave devela todo su conocimiento acerca del tema en su narrativa más ambiciosa hasta el momento. Todas las canciones de este álbum exhiben, de la manera más detalla posible y en la cima del alarde de Cave, la relación entre violencia y romance. Se trata de una especie de épica que parece burlarse del escucha, que duda de su atención, con transiciones amorfas y repetitivas que se derrumban en la decadencia sólo para enaltecerse de forma súbita en movimientos a detalle tapizados y coloridos; como una especie de amenaza a la monstruosa capacidad de la banda. A pesar de que su carácter es sombrío, la dualidad entre lo santo y lo grotesco siempre se tangible, como en la evidente yuxtaposición entre “Stagger Lee” y “Henry Lee”.

1. Let Love In (1994)

love

La grandeza de Let Love In está en su elocuencia y en su madurez, demostradas al presentar a un artista que logra pasear apaciblemente a través de su lenguaje,  sus influencias y estilos. El resultado de esta experiencia es la obra más precisa por parte de los Bad Seeds: la convivencia entre caos y delicadeza tanto de estilos como de matices y tonos es dócil. Este disco no sólo goza de un manejo experto del lenguaje, también de una sobriedad que lo salva de perderse dentro de su propio mito, lo cual es común en la carrera del artista. Basta con escuchar la manía de “Jangling Jack”, la siniestra pero dulce “Red Right Hand” o la casi eclesiástica “Lay Me Low” -que nos dirige a un final que a la vez es un principio determinado por “Do You Love Me? (Pt.2)”-. Enmarcado de esta manera, el disco es una ambiciosa descripción de la belleza, de lo grotesco, lo sexual y lo apasionante; una descripción a través de la cual Cave juega con fuego y ríe mientras se quema.

Anuncios

Un comentario en “Sobre la mesa: los 7 mejores álbumes de Nick Cave & The Bad Seeds

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s