Los 7 mejores momentos de Third

Es 2008, y después de 11 años de ausencia, Portishead regresa con un álbum más allá de lo que cualquiera esperaba. Third es un disco que evoca muchas épocas, desde los instrumentos utilizados en la grabación, la fuerza de las canciones, los altos contrastes y los finales abruptos; la propuesta sonora que es un poco diferente en cada tema y la clara intención de sonar diferente al Portishead que todos conocíamos. Si bien, la banda de Bristol fue fundamental para definir el Trip Hop de los ’90 a nivel mundial, alcanzaron su mejor momento musical cuando abandonaron casi por completo este sonido y revivieron los ritmos salvajes de los ’60 y ’70, inyectándoles su esencia propia y mucha experimentación. El más reciente álbum de Portishead es una aventura sonora continuamente atrayente llena de cambios sorpresivos y sonidos inesperados, pero aquí repasamos los 7 momentos más memorables de uno de los discos mejor producidos de los últimos años.

Reinventando Portishead

“Silence” – 0:00

Third abre con una grabación con un sonido sucio, en la que una voz en portugués lee un texto escrito por la banda que dice:

“Esté alerta a las reglas de 3

Lo que dé volverá a usted

Esta lección debe aprender

Sólo obtiene lo que se merece”

Desde el principio es fácil saber que este disco no suena como los anteriores. el beat y la guitarra que entran después del manifesto nos llevan directamente a los ’70, krautrock y psicodelia, un sonido visceral y crudo que define el universo general de este disco.

Explosión de melancolía

“The Rip”  – 2:10

Después de 2 minutos de la voz de Beth Gibbons transmitiendo una melancolía atrapada en una figura repetitiva de guitarra acústica, aparecen lentamente un sintetizador y una batería que convierten al riff de guitarra en una especie de mantra difícil de olvidar. Una pequeña explosión emocional que encaja perfectamente en el siguiente verso cuando vuelve la voz. “The Rip” es definitivamente una de las mejores canciones de Portishead.

Silver Apples everywhere

“We carry on” – 0:05

Desde el momento que entra la batería de esta canción suena a Silver Apples, y esa sensación no desaparece por los próximos 6 minutos, incluso la melodía de la voz refuerza esa idea. Pero también suena a Portishead. “We carry on” es tomada por algunos como un plagio, pero también  podría ser la declaración abierta de la gran influencia que la banda de Simeon Coxe III tuvo sobre el sonido de este disco, tanto musical como estéticamente. Desde los riffs hipnotizantes hasta las texturas y posiciones de cada instrumento y elemento sonoro.

Coros finos

“Deep water” – 0:50

Nadie esperaba una canción así en un disco de Portishead. La idea surgió cuando Geoff Barrow escuchó el tema “Tonight You Belong to Me” en la película de 1979 The Jerk; Adrian Uttley no estuvo de acuerdo con su existencia y participó al mínimo en ella, pero eso no evitó que “Deep Water” se volviera uno de los temas interesantes en Third. La melodía romántica y el ukulele se vuelven mágicos cuando entran los coros aportados por The Somerfield Workers Choir con un color que remite automáticamente a los cuartetos vocales de los años 30 y que suena casi como si hubiera sido sampleado de una grabación de la época.

Locura psicodélica

“Small”  – 2:27

Lo que podría ser la balada menos interesante del disco con un ambiente suave y digerible, se ve abruptamente interrumpido por un órgano furioso, que por los próximos 2 minutos creará una aventura psicodélica que bien podría haber nacido en The Piper at the Gates of Dawn de 1967. Esta frase se repite al final de la canción con todavía más furia y locura, para dar entrada a los dos últimos temas de Third.

Sax animal

“Magic Doors” 2:18

A estas alturas del disco los cambios abruptos -aunque interesantes- ya no son novedad, pero de pronto aparece un saxofón barítono rompiendo y a la vez reforzando todo lo que “Magic Doors” venía construyendo. Para esta ejecución Portishead invitó al estudio a Will Gregory de Goldfrapp y le dieron instrucciones de perder el control y volverse loco con el instrumento, Will se fue a un punto fuera de la vista de los demás para sentirse menos inhibido e hizo exactamente lo que le habían pedido.

El gran final

“Threads” 4:03

La última canción de este álbum se va con una importante carga de energía, después de un par de explosiones durante la canción llega el final, donde Beth Gibbons lo deja todo con una de sus interpretaciones más potentes, en un grito que se va desvaneciendo detrás de una nota repetida en una guitarra procesada que suena más bien como un cuerno haciendo un llamado, o más bien, una despedida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s