Álbumes Listas

7 de los álbumes más pesados de la historia

¿Qué es lo que hace que un álbum sea pesado? Ese adjetivo por lo general lo reservamos para el metal y su infinidad de subgéneros, por lo que nuestra asociación inmediata de un álbum pesado nos hace imaginar a bandas como Slayer Cannibal Corpse, reconocidos por su velocidad y sonido extremo. Nosotros creemos que la palabra “pesado” puede ser remitida a cualquier álbum, en cualquier género. No tiene porque restringirse dentro de los confines de una estética específica, un tempo determinado o a ciertos tipos de distorsión. Por ejemplo, dado su contexto histórico, “Helter Skelter” es una de las canciones más pesadas de la historia. Esto se debe a que es una anomalía dentro de la música del grupo y de las bandas similares de la época, es decir, es pesada dentro de sus propios términos. No podemos compararla con una canción de Metallica que fue realizada 15 años después porque pertenecen a eras y géneros totalmente diferentes. Este fue el criterio principal para la realización de esta lista, tomar en cuenta el contexto de cada artista en referencia a su época, su propia discografía, la música de sus contemporáneos dentro de su mismo estilo y género y sobre todo, la innovación que supuso en general dadas sus características “pesadas”. Estos son algunos de los álbumes más pesados de la historia, también algunos de nuestros favoritos.

Master of Reality – Black Sabbath (1971)

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A veces el ejercicio de situarse dentro de un momento histórico parece soso, pero este ofrece la oportunidad de ver las sutilezas que de otra manera parecen triviales. La propuesta de Sabbath es una que algunos disfrutan en cuestionar, pero lo cierto es que esta fue inigualable en muchos sentidos. Es cierto que el hard rock existía y es cierto que las temáticas de algunas bandas ya profundizaban en temas relativos al ocultismo pero el antes y después de Sabbath es tan tangible como el antes y después de Hendrix. Nadie había tomado tanta seriedad en el terror que podía inducir una banda, nadie había puesto esa intención en el grosor e introspección del riff para ilustrar pánico ni en las letras teatrales y esotéricas interpretadas de manera tan cínica. Si tal vez Sabbath no sabía lo que había logrado con Black Sabbath y Paranoid, en Master of Reality se dejaron caer dentro de su propio tormentoso universo, algo que resultó tan inexplicablemente pesado, que no hay crítico del tiempo que le haya sentado bien, pero en retrospectiva, ¿Cuantas bandas y músicos no aspiran a ser Sabbath?

 

Raw Power – The Stooges (1973) 

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Para muchos, el punto de partida para el punk. El último álbum de los Stooges fue realizado bajo la supervisión de Bowie, en una etapa dominada por el Glam Rock, lo cual dejó su pequeño sello en la música de este material. Ésto no logró esconder la psicopatía y malos hábitos de la banda liderada por Iggy Pop, que hacen parecer que en Raw Power ya no les importa nada más que destruir todo a su paso. Para entender el verdadero significado del álbum, basta con escuchar el mix que hizo Iggy Pop en 1997, lleno de distorsión digital que en lugar de perjudicar el sonido, agrega a lo áspero y salvaje de este monumento a la música pesada.

 

Filth – Swans (1983)

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Hoy nuestra generación conoce a Swans dentro de su última evolución, de The Seer hasta The Glowing Man, pero la trayectoria de Swans es monumental. Con su debut del ‘83, Swans parece más un grupo terrorista que una banda. Escuchar Filth es ver a los ojos algo que no tiene absoluta vergüenza al mostrar su deforme y repulsiva cara. Filth suena espontáneo y tridimensional, como si los terrores que profetiza Gira fueran a tomar cuerpo y someter al escucha, Suena como si los Melvins hubieran sufrido un irreparable derrame cerebral. Los instrumentos resuenan, retumban y zumban como gritos de auxilio que el oído simplemente no puede ignorar. Un álbum que hace lo que Swans siempre ha deseado: incomodar, subyugar y vencer.

 

My War – Black Flag (1984) 

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Damaged, el primer LP de Black Flag, cambió el punk para siempre. Después de dejar una marca tan profunda en la música, la banda desapareció por tres años debido a disputas legales, para volver en 1984 con un sonido completamente distinto, una especie de proto-sludge que poco tenía que ver con el hardcore que ayudaron a cementar. La música se volvió más lenta, la voz más áspera y el toque humorístico se esfumó. Los riffs de guitarra parecían sacados de la escuela de Black Sabbath y los solos de una malviaje de Television. Un hito en el hardcore e influencia directa del metal que popularizarían los Melvins.

 

In Utero – Nirvana (1993)

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Es un hecho que Bleach es una locura, incluso si escuchamos Incesticide podemos ver que la demencia de Nirvana tenía profundidad, pero In Utero es un animal diferente. Situémonos después de Nevermind, donde la banda trabajó bajo el ambiente de estudio de las grandes bandas, donde su explosión comercial los llevó a ser más grandes de lo que podían controlar. El remate de este Nevermind que fue destilado y esterilizado fue un álbum que se podría atribuir como pesado alrededor de su circunferencia. Desgarrante, honesto y decadente, lleno de episodios psicóticos como “tourette’s” o “Milk It” , mientras que en los momentos más pasivos, la locura flota por la superficie. No es sorpresa para nadie que Cobain siempre haya tenido la sensibilidad pop a su disposición, pero este es un álbum que no se cae ante cuestionamiento ni confrontación, que demuestra que sus sutilezas y agresividad nacen de la vivencia no de la necesidad.

 

Dopethrone – Electric Wizard (2000)

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Reúnanse a mi alrededor, invoquemos a los fantasmas de Sabbath con incienso verde y exceso de fuzz. Desde que conocemos este álbum hemos tratado de encontrar una versión del artwork donde se distingan las cosas, parece broma que todas las versiones que hemos visto tienen una resolución trágica, pero tal vez el error es nuestro, en querer ver los detalles de esta confusa y diluida obra. Dopethrone exhala en su humo toda la esencia del stoner y doom tradicional pero se desvanece en una nube amorfa que se propaga alrededor del espacio con una especie de crudeza emocional y aletargada interpretación que tal vez es donde empieza. Sin duda, Dopethrone es una experiencia invaluable para cualquier fanático de estos géneros.

 

Yeezus – Kanye West (2013) 

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El hip-hop ha tenido ejemplos históricos de música pesada, pero ninguno fue tan sorpresivo como Yeezus, el álbum de Kanye West que rompió todas las expectativas del hip-hop comercial hace 3 años. Un artista de la talla de West, viniendo de un álbum como MBDTF, lanzando un álbum tan bizarro, agresivo y compacto, es casi un milagro de la industria. Plagado de sintetizadores y beats abrasivos, de letras agresivas y motivos industriales, Yeezus no es el álbum usual de un artista con la popularidad de West.

 

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