Columnas El club de preservación del power chord

El periodismo musical en México

El club de preservación del power chord es un lugar para aquellos que ven en el rock algo trascendental.

Todos los que crecimos rodeados del gran mito que es el Rock and Roll entendemos una de las partes más importantes para la creación de sus dioses: la prensa. Rolling Stone (en la prehistoria), NME (en sus buenos tiempos), Creem (cuando existía) e incluso Pitchfork en la actualidad, son medios que fueron construyendo su leyenda a partir de la difusión de noticias de la farándula musical, entrevistas, coberturas, pero sobre todo, a base de que desarrollaron un estilo editorial basado en las opiniones que tenían sobre ciertos artistas, ciertos géneros y ciertos álbumes. Todos tomaron una personalidad basada en sus reseñas, lo que atrajo a un público de personalidad y gusto similar. Estas publicaciones siguen siendo relevantes al día de hoy precisamente por esto, no porque tengan que basar su contenido en la difusión de noticias.

En México, el Rock y la prensa musical, naturalmente, son algo con menos tradición. Fuera de cuatro o cinco revistas, con sus respectivos portales web y redes sociales, no hay mucho que ver en el periodismo de Rock de nuestro país. La mayoría de estos medios se dedican a ser un refrito de las noticias difundidas por los principales medios internacionales. Si algo sale un día en Consequence of Sound, al día siguiente lo tendrás en tu portal musical de preferencia mexicano. Y la función de estos medios, se limita básicamente a eso. Y es que en lo que a mí concierne, creo que la función del periodismo musical es tomar como punto de partida y de adoración a la reseña del álbum. Lo que mencionaba en el párrafo anterior que ha hecho que los grandes dinosaurios de antaño vivan en la actualidad. El tener un grupo de personas con un criterio definido, trabajando en encontrar al siguiente artista que pueda poner algo nuevo sobre la mesa.

Los medios musicales mexicanos sí hacen reviews, de álbumes de artistas completamente ajenos a lo que pasa en la escena a la que ellos juran apoyar de manera romántica. De trabajos que ya pasaron por el escrutinio de otras publicaciones con más credibilidad, seguidores y alcance. Es raro encontrar una reseña de alguna banda local, por más famosa que sea; y por lo general, nunca encontrarás una calificación mala o un punto de vista riguroso, ya que el periodismo musical mexicano consiste en un grupo de cuates que reseñan los álbumes de sus cuates. No todos tienen las agallas de cometer el suicidio periodístico de ponerle una mala calificación a un conocido en un círculo tan reducido como la escena independiente mexicana. Por supuesto que nadie tiene ganas de hablar mal de conocidos en frente de sus amigos. Este sistema basado en amistades no permite la presencia de críticos relevantes en la prensa indie. No tenemos villanos, no tenemos tastemakers, no tenemos un Robert Christgau, un Lester Bangs, un periodista con la personalidad suficiente para quitarse los complejos mediocres que inundan nuestro Rock desde el punto de vista editorial y dedicarse a lo que hace un crítico: criticar.

Mientras sigamos exacerbando y criticando los álbumes ajenos a nuestra escena, y no nos crezcan los huevos para desarrollar un ojo crítico dentro de nuestro propio círculo, los medios mexicanos seguirán siendo poco más que un portal de chismes y noticias, un generador de clicks o lo que da más miedo, pero a nadie parece importarle, un semillero de conformistas.

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5 comments on “El periodismo musical en México

  1. Pingback: El fan mexicano: ¿villamelón, malinchista o diverso? – Lados B

  2. Servando Domínguez

    Buenísimo papá, justo lo que muchos hemos estado buscando

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  3. Anonimo.

    Estemm, emm,,,¿y Lados B ya reseña bandas del circuito local con esa “rigurosidad”?

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  4. Anonimo.

    Es chistoso que Lados B emita esa crítica cuando la formado su medio gracias a la nostalgia del pasado.

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  5. Ignacio Hipólito

    El periodismo en general perdió relevancia e importancia en el mundo de los clicks. Y el periodismo musical, al ser considerado, algo un poco banal desde el principio, sufrió aún más.

    Un porcentaje mínimo de personas se da a la tarea de leer un artículo completo en los sitios web. Basta con ver los porcentajes de rebote de alguno de los muchos portales que se dedican al “periodismo musical”. No sólo en México, sino en el mundo.

    En la imagen destacada de este artículo vemos a Anthony Fantano, uno de los “críticos” musicales más “populares” de YouTube, quien a pesar de hacer grandes análisis de los álbumes que reseña, tiene otro canal aparte del de NeedleDrop (llamado fantano) en el que hace videos “generadores de clicks” de chismes, noticias. El más reciente video que subió trata del posible plagio del arte de Drake en su más reciente single.

    Si bien, creo que tienes razón, en cuanto a que a los medios mexicanos les hace falta criterio, también creo que es un fenómeno contextual, en el que las redes sociales son las principales culpables.
    Pongamos por ejemplo a Noisey en Español, quienes además de tener un staff de planta, también tienen escritores que trabajan por piezas, y son estos últimos los que se dedican a hacer artículos profundos e interesantes que mantienen vivo lo que llamas “periodismo musical”.

    Pero acá va la pregunta: ¿cuál nota crees que tenga más clicks?
    Opción 1: Pablo Escobar y “Africa” de Toto protagonizan el mejor video del año. Artículo en donde hablan de los videos virales del 2017
    o
    Opción 2: Pako Ramírez: Ilustración punk de otra galaxia. Entrevista con el guitarrista y vocal de Reptoides es uno de los ilustradores más activos en el punk de México, con flyers y diseños para bandas del país y otros lados.

    ¿De dónde crees que viven los escritores, editores y demás staff de Noisey?, pues de los anuncios publicitarios, y entre más clicks, hay más dinero, y posibilidades para seguir escribiendo”.

    Mi punto es: La crisis del periodismo musical no es exclusiva de México. SPIN solía tener artículos increíbles tanto en su portal web, así como en su revista, y ahora ambos parecen TvyNotas del gabacho. Consequence of Sound no es la excepción, ni mucho menos Pitchfork.

    A los 10 años compré una Revista La Mosca edición especial de The Ramones, y desde entonces me quise dedicar al periodismo musical. Pero ahora que veo el panorama de los medios actuales que se dedican a ello, y he trabajado en algunos, ese sueño ya murió.

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