7 álbumes clásicos menos conocidos del shoegaze

Con los lanzamientos de Treasure (Cocteau Twins) y Psychocandy (The Jesus and Mary Chain) en 1984 y 1985 respectivamente, emergió el precedente inmediato del género. En 1988 My Bloody Valentine publicó su álbum debut, mezclando elementos de dream y noise pop con inventivas técnicas de producción y visiones escatológicas del romance, retrospectivamente resultando en uno de los primeros ejemplares genuinos del shoegaze: Isn’t Anything.

Este parteaguas popularizó la estética (que en aquel entonces seguía sin ser nombrada) a lo largo de Gran Bretaña, y durante la siguiente década se replicaría bajo distintas circunstancias, enriqueciendo la escena con nuevos sonidos y métodos de composición. A pesar de ser Loveless, Souvlaki, y Nowhere los especímenes más afamados de este movimiento, existen otros álbumes cuya influencia e innovación son tan relevantes como las de los previamente mencionados. Estos son siete clásicos menos conocidos de la escena que se celebró a sí misma.

Whirlpool (1991) – Chapterhouse

chapterhouse

Con una base rítmica apresurada y un lúcido sentido de la melodía y la textura, la primer aparición de Chapterhouse reveló ser un esfuerzo atinado. Posicionándose por tres semanas en las listas de popularidad de aquel año, la banda liderada por Andrew Sheriff y Stephen Patman le demostró al Reino Unido que su estilo de neblina y remolinos también podía ser un trend a gran escala.

Spooky (1992)  – Lush

spooky

Producido por Rubin Guthrie de los Cocteau Twins, Spooky re-dispuso del legado de la canción folclórica escocesa y le dio nueva vida en la modernidad. El segundo álbum de Lush muestra claramente la correspondencia genealógica que existe entre el shoegaze y el britpop, siendo a ratos reminiscente de una versión de Suede que no le teme al chorus en proporciones masivas. No hay duda de que Spooky jugó un rol importante en la continuidad musical de la época.

Delaware (1992) – Drop Nineteens

delaware

Distanciándose del extenso uso de reverb, Drop Nineteens fue una de las bandas Estadounidenses en incurrir en el género. (No tan) Irónicamente, tuvieron que buscar el éxito en Inglaterra, pues Norteamérica se encontraba dominada por el grunge. Influenciados por bandas como Sonic Youth y Dinosaur Jr., y recurriendo a la distortion-wall, los originarios de Boston son autores de un peldaño osado en el género.

…XYZ (1992) – Moose

xyz

Se cree que el término “shoegaze” fue usado por primera vez en 1991, en una publicación del periódico musical Sounds. El artículo describía la presentación de una banda entonces recién formada. Russell Yates leía la letra de una cinta adhesiva pegada al suelo, mientras que Kevin “Moose” McKillop observaba magnéticamente su pedalera. Originalmente destinado como un peyorativo, el término sería crucial para formar la identidad de la corriente. El álbum debut de Moose no desmerece, considerando la importancia histórica que carga en hombros.

Shot Forth Self Living (1992) – Medicine

shot forth

Un paso violento e inquietante en la evolución del género, y una banda considerada por muchos como “la respuesta americana a My Bloody Valentine”. El primer álbum de los californianos es quizás una de las colecciones más cacofónicas en este apartado estilístico. Segmentos instrumentales conforman gran parte del running time, utilizando recursos abrasivos por definición, e inspirando en gran medida el sonido del nu-gaze americano en los 2000. Escuchar los 50 minutos de su extensión puede ser un proceso físicamente doloroso, pero la sensualidad de los riffs y las melodías glaseadas te convertirán en masoquista.

Blonder Tongue Audio Baton (1993) – Swirlies

blonder tongue

Un equilibrio ideal de las versiones que le preceden. Swirlies porta el ruido discordante, el reverb, la delicada interpretación vocal, la percusión apurada, las codas furiosas au hardcore, las entonaciones alternativas y los pasajes apreciativos. Una gran habilidad para la composición de líneas melódicas y progresiones quebradas coloca el sello en un nodo definitivo del movimiento.

Straight Blue Line (2000) – All Natural Lemon and Lime Flavors

blue line

Con dos brillantes álbumes en su haber, es difícil creer que el más consagrado trabajo de los Flavors sea un compilado de tracks inéditas lanzado meses después de su separación. La fórmula sonora que labraron a lo largo de la década y un edge oriental adicional separan a los neojersianos del resto de las bandas de la época, y hacen de esta obra el pasaje más claro e importante entre la vieja y la nueva era del gazing.

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